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¡Vivir su alegría!

Stéphanie Manseau

Hay en plena ciudad de Montreal, una casa especial, que lleva el bonito nombre de «comunidad Vita-Joie». Cuando las hermanas de la Congrégation de Notre-Dame se instalaron al 2009, era para acoger a dos nuevas candidatas, Andrée Maheu y Violaine Paradis. La vocación de la casa ha evolucionado para seguir el proceso de las jóvenes hermanas y llego a ser el noviciado. Ahora que Andrée y Violaine son profesas temporales, la misión de Vita-Joie se adapta una vez más para ser una comunidad intercultural e intergeneracional. Siete hermanas viven allí, compartiendo las alegrías y los desafíos del diario vivir, unos horarios particularmente apretados y una extraordinaria vitalidad.

 

Vida comunitaria y compromiso

Este grupo comunitario está compuesto de cinco hermanas de origen canadiense (Francine, Sheila, Louise, Andrée y Violaine), de una hermana camerunesa (Brigitte) y de una hermana hondureña (Mariana). Se habla francés sobre todo en la casa con el fin de ayudar a Mariana a mejorar su conocimiento de esta lengua, pero el inglés y el español se oyen también entre las paredes.

La casa en grande y el espacio suficiente para acomodar a toda la gente, pero una vida comunitaria harmoniosa exige organización y a veces, algunos acuerdos. Las siete hermanas se reparten las tareas: cada una prepara la cena por turno, según un horario establecido. Si una no puede estar presente cuando le toca su turno, ella prepara la comida de ante mano y se pone de acuerdo con una compañera que la calentará al momento de servir. Todas tratan de estar presentes para rezar y compartir por lo menos la comida de la noche pero no es siempre posible de reunir a todo el grupo: el lunes es el único día de la semana en que logran estar siete presentes alrededor de una misma mesa... o más, ya que acogen cariñosamente a las personas que las visitan, con esta hospitalidad muy característica de la Congrégation de Notre-Dame.

Unas reuniones comunitarias están organizadas puntualmente para encontrarse y celebrar juntas, intercambiar también sobre lo que va y lo que no va. ¡La comunicación es la llave de una bella cohabitación! «Hay que abrirse realmente a la cultura de la otra» precisa hermana Francine y Brigitte encarece : «hay unos ajustes que hacer al principio pero al vivir juntas, eso va cada vez mejor». No todo se puede decidir sobre el papel, hay que hacer la experiencia de esta vida para identificar las adaptaciones necesarias.

Cada una vive unos compromisos diferentes, hay que conciliar eso también.

Hermana Francine Landreville es miembro de la administración provincial Marguerite-Bourgeoys (entidad administrativa de la Congregación) a título de ecónoma. Hermana Sheila Sullivan, nativa de Montreal, anglófona, cumula diversas funciones, después de haber consagrado diez años al servicio de la Administración General de la Congregación, es ahora directora de las vocaciones por la provincia Visitation y miembro del C.A. de la Oficina Internacional del Derecho de los Niños. Hermana Louise Breton es consejera y acompañante espiritual. Las otras hermanas unen estudios y servicio: hermana Brigitte Minkada llego en Quebec en 2010; ella completa en este momento un bachiller en teología pastoral a donde los Dominicos. Brigitte consagra muchas horas a la semana al organismo «La rue des femmes» (la calle de las mujeres) que se implica cerca de las mujeres itinerantes, las que están en la calle y las que están en diversas etapas de reinserción social. Ella reconoce que no es fácil pero, dice ella, «mi mirada se transforma. Estas mujeres me dan mucho. De exponerme a esta realidad hace desaparecer muchos prejuicios. Trato de aportar la misma calidad de presencia». Hermana Mariana Sagastume Ventura estudia al IFHIM (Instituto de formación humana integral de Montreal). Hermana Andrée Maheu trabaja a la Maison l’Échelon, organismo que interviene cerca de las personas sufriendo de enfermedad mental; su compromiso solicita muchos talentos artísticos: ella organiza diferentes actividades inventoras y deportistas, ¡yendo aun hasta fabricar unos instrumentos de música para animar el canto! Hermana Violaine Paradis trabaja ella en el Centro estudiantil Benoît Lacroix, donde hace la animación pastoral; actualmente está preparando un teatro con un grupo de jóvenes adultos, La dernière marche (la última caminata).

Según la hermana Francine, a pesar de que cada una esté ocupada, el hecho de vivir en pequeña comunidad permite mucho más de interacción que en las «grandes residencias», «La vida era también más estructurada en los antiguos conventos», recuerda hermana Sheila, que recita de memoria su horario de un día en la Academia Saint-Paul, y que incluía también ¡unos tiempos de oración, de lectura religiosa y...de costura!

Otros tiempos, otras ocupaciones... una visita de la casa deja ver un garage transformado en taller para las creaciones de hermana Andrée, que recicla todo material en obra de arte. Encontramos también muchos velos guardados, porque es invierno...¡ pero nuestras hermanas saben mantener la forma con aparatos de ejercicios! La casa está bien dividida entre espacios comunes y personales. Atentas a la belleza, las hermanas adornaron las paredes con pinturas de diferentes países dónde la Congregación está presente y con unas creaciones CND que estaban conservadas en los archivos: muchas evocan un tema fuerte de la espiritualidad de la Congregación, la Visitación de María a Isabel. Y por supuesto, una pieza está reservada a la capilla.

¿No es difícil rezar en otra lengua? Durante la oración comunitaria, integramos puntualmente unas partes de oración en una y otra lengua y logramos aprenderlas. Las hermanas frecuentan diferentes iglesias cercanas. Mariana encontró donde se celebra una misa en español: eso le permite volver a sus raíces un momento en su lengua y se siente bien.

Más allá de las diferentes lenguas, de la edad y del empleo del tiempo, la riza es universal y en la comunidad de Vita-Joie se ríe mucho. Es en casa, rodeado de los suyos, que se saca la fuerza necesaria para continuar su misión. Es cierto también en la familia internacional de la Congrégation de Notre-Dame. 

 

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