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Las Bienaventuranzas de María para el Adviento

Congrégation de Notre-Dame

Introducción: en esta oración, nos enfocamos en la manera en que María es bendecida por su llamada, su respuesta y el nacimiento de Jesús. Fuimos inspiradas por el Retiro de Personas Asociadas dirigido en septiembre por Kathleen Deignan sobre las Bienaventuradas de Marguerite. Marguerite entendió que María es una bendición en nuestras vidas y que ella nos bendice con los dones que necesitamos este Adviento. Sugerimos algunos cantos, pero ustedes pueden escoger otros.

 Canto Sugerido: El Aleluya de María, en Ave,

Kathleen Deignan, CND, Mary Anne Foley, CND

¡Aleluya, Aleluya, Aleluya!

Bendita soy, tu humilde servidora, si vivo creyendo que las promesas del Señor serán cumplidas.

Bendita eres, O Virgen Maria, por tu firme creencia que las promesas del Señor serán cumplidas.

Benditos somos, tu pueblo fiel, si vivemos creyendo, que las promesas del Señor serán cumplidas.

Oración inicial: ¡que María de Nazaret nos ayude a abrir las puertas de nuestros corazones a la presencia de Cristo dentro nosotras y dentro otras personas! Que ella nos permita crecer en el entendimiento del valor de la oración, del silencio interior, de escuchar la Palabra de Dios; que ella nos anime a buscar profundamente y sinceramente la voluntad de Dios, aun cuando esto trastorne nuestros planes; que ella nos anime mientras esperamos al Dios-que-viene, compartiendo nuestro tiempo y energía con las personas necesitadas. Madre de Dios, mujer de expectativas, quédate con nosotras durante este tiempo de Adviento. Amén. (Adaptada del papa Juan Pablo II)

Primera Lectura: Lucas 1:26-38

26Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, 27a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María. 28Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».

29María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. 30Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. 31Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús. 32Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de su antepasado David; 33gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su reinado no terminará jamás».

34María entonces dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?»

35Contestó el ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. 36También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo. 37Para Dios, nada es imposible».

38Dijo María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho». Después la dejó el ángel.

Respuesta:  

Benditos son aquellos que le dicen SI a Dios,

Quienes no tienen miedo a lo desconocido

Quienes creen en el poder de Dios dentro de ellos

Quienes disciernen que nada es imposible para Dios

Porque ellos harán nacer a Cristo!

Repitir el canto: El Aleluya de María

Segunda Lectura: Lucas 1: 39-45

39Por entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada en los cerros de Judá. 40Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. 41Al oír Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del Espíritu Santo 42y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! 43¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor? 44Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis entrañas. 45¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!»

Respuesta:         

Benditos los visitantes

Quienes van apresuradamente

Quienes reciben bendiciones de los visitados

Quienes creen que llevan a Cristo con ellos

¡Porque ellos conocerán la fidelidad de Dios!

Repitir el canto:  El Aleluya de María

Tercera Lectura:  Lucas 2: 16-20 

16Fueron apresuradamente y hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre. 17Entonces contaron lo que los ángeles les habían dicho del niño. 18Todos los que escucharon a los pastores quedaron maravillados de lo que decían. 19María, por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su interior. 20Después los pastores regresaron alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían visto y oído, tal como los ángeles se lo habían anunciado.

Cuarta Lectura: Lucas 2: 49-52 

49El les contestó: «¿Y por qué me buscaban? ¿No saben que yo debo estar donde mi Padre?» 50Pero ellos no comprendieron esta respuesta. 51Jesús entonces regresó con ellos, llegando a Nazaret. Posteriormente siguió obedeciéndoles. Su madre, por su parte, guardaba todas estas cosas en su corazón. 52Mientras tanto, Jesús crecía en sabiduría, en edad y en gracia, ante Dios y ante los hombres.

Respuesta:         

Benditos los que atesoran las obras de Dios

Quienes recuerdan los milagros

Quienes reflexionan sobre las maravillas diarias

Quienes aceptan el dolor y la alegría

¡Porque ellos vivirán en la esperanza!

Preguntas para reflexionar – Escoger una o más: (alrededor de 15 minutos de silencio)

¿Resuena en mi alguna de las bienaventuranzas de María?  Recuerdo una experiencia en la que esta bienaventuranza fue verdad para mí.

¿Puedo verme dando a luz a Cristo en mi vida, de qué manera?

¿Creo que llevo y recibo a Cristo en mis visitaciones con otras personas? ¿Cuál sería un ejemplo de esto?

Durante este Adviento, ¿qué bendición me gustaría pedir a María para mí… para las personas que amo… para la sociedad?

Compartir en grupos pequeños o grandes

Intercesiones

Oración final: María de la Visitación, bendecida por la grandeza de la llamada de Dios, la sencillez de tu respuesta y tu bendición a otras personas. Ayúdanos a reconocer que somos bendecidas por el amor misericordioso de Dios y llamadas a ser una bendición para otras personas. Permítenos vivir este Adviento en la imitación de ti y preparándonos para el nacimiento nuevo de Cristo este año.  Pedimos esto para alabar a Dios que es siempre fiel.  Amén.

Cantos Sugeridos:  Ave Maria, En Ave, Kathleen Deignan, CND, Mary Anne Foley, CND

 

 

 

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