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Boletin Región Nuestra Señora de Guadalupe Octubre 2018

Región Nuestra Señora de Guadalupe

EDITORIAL

Llegamos agradecidas a saludarles después de la reunión del consejo regional que vivimos en la comunidad de Amarateca, la semana del 21 al 25 de octubre. Aún con la ausencia de Sandra por estar en su experiencia en Japón, ha sido un tiempo de gracia y de Visitación profunda marcado desde nuestra espiritualidad y desde el encuentro con las hermanas en el espíritu de Margarita Bourgeoys.

Estas visitaciones del encuentro del consejo nos ponen en camino para abrirnos a “las conversaciones o diálogos del corazón” y nos disponen a recorrer la región a pie descalzo, acompañadas por María caminante, en compañía de santa Margarita y su proceso de conversión o de tantas y tantos caminantes en búsqueda de nueva vida o nuevos horizontes, algo mejor para ser fieles al sentido que dan a su vida.

Agradecemos a cada una de ustedes estos momentos de encuentro y búsquedas, de discernimientos y preguntas, por su solidaridad con la oración y su cercanía tierna a través de sus mensajes. Queremos agradecer la generosidad de nuestras hermanas de Amarateca que nos acogieron para la reunión del consejo, gracias hermanas por su hospitalidad y por siempre hacer vida: “el abrir sus puertas y los corazones” para seguir poniéndonos en camino de visitación profunda y fecunda.


  “BUSCADORAS Y BUSCADORES EN CAMINO”

En el contexto de toda la realidad de las caravanas de personas migrantes de Honduras, Guatemala y El Salvador hacia los Estados Unidos de América, vinieron a nuestro corazón miles de experiencias, cantos, oraciones, memorias de lo que esto significa y de las implicaciones que se están viviendo por ello.

Esta realidad nos descifra misterios de la solidaridad de Dios y de la condición humana, pero también denuncia causas o razones del por qué el ser humano se arranca de su tierra y su gente, caminando hacia otros rumbos, nuevas direcciones en las que se espera una mejor calidad de vida o por lo menos un lugar donde se pueda vivir en paz. Con la convicción de que vale la pena correr los riesgos y los peligros que acechan porque haya un futuro mejor.

Por ello es notorio que la realidad migrante siempre evoca una necesidad del ser humano: “Buscar nueva vida con un nuevo camino”. Acaso es esto diferente a la experiencia de los pueblos del Antiguo Testamento en la que nos muestra a un pueblo de Dios en búsqueda de salir “de toda opresión y trasladarse al país de los cananeos, a una tierra que mana leche y miel” (Ex. 3,17). Me parece que no.

Es más, el Evangelio de Mateo nos presenta a una María, un José y un Jesús migrantes, huyendo de un opresor que les persigue para matarles, huyendo a un pueblo que no es el suyo, para poder sobrevivir, para defender su vida y familia. Hace pensar que en este tiempo también serían cuestionados porque: ¿A quién se le ocurre salir recién dada a luz y con un bebé en brazos a enfrentar un camino de desierto con tantos peligros? Pero ¿A quién se le ocurre quedarse en su tierra a esperar la muerte sabiendo que algo puede cambiar al salir huyendo? ¿Quién sabe cuál es la respuesta correcta? Lo único que sabemos es que la familia de Jesús huyó y estuvo en Egipto hasta que pasara el peligro (Mt. 2,13-15ª) y en esa experiencia de migración se hizo humano caminante el Dios de la Vida y la Creación.

¿Qué podemos decir nosotras, que como hijas de una Margarita “MIGRANTE”, también somos migrantes en tierra extranjera? Nosotras vivimos procesos de búsqueda, de camino con otras y otros para una vida mejor, para favorecer la vida, para salvar la vida y dar sentido a la vida ¿Qué podemos decir? ¿Cómo no sentir con nuestros hermanos y hermanas de las caravanas una identificación en la lucha y los sueños por un mundo mejor que se hace caminando?

Podemos aprender mucho del dolor y la riqueza de la experiencia migrante en caravana, para ayudarnos a vivir la opción por la comunidad, por la lucha común aferrada a la esperanza y del deseo confiado de que “primero Dios” se alcanzará el sueño de llegar a la “tierra que mana leche y miel”. Porque como dijo Ricardo Arjona en su canción “Mojado”: “Si la visa universal se extiende el día en que nacemos y caduca en la muerte, ¿Por qué te persiguen mojado, si el Cónsul de los cielos ya te dio permiso?”

Retomando las palabras del papa Francisco dichas a los Misioneros de San Carlos (Scalabrinianos) en su encuentro con ellos el 29 de octubre de 2018 a propósito de su XV Capítulo General (https://www.aciprensa.com/noticias/lo-que-dijo-hoy-el-papa-francisco-sobre-la-caravana-de-migrantes-37206) rescatamos los elementos que pueden alimentar nuestra entrega de Visitación – Pentecostés en:

 “El Papa afirmó que “el migrante reza. Reza porque necesita muchas cosas y reza a su modo, pero reza. Un peligro para todos nosotros, hombres y mujeres de Iglesia, pero más para vosotros por su vocación, sería el de pensar que no necesitan de la oración”.

 “Otro fenómeno de los migrantes –pensemos en la caravana que va de Honduras a Estados Unidos– es el de agruparse. El migrante por lo general busca andar en grupo. A veces tiene que andar solo, pero es normal agruparse porque así nos sentimos más fuertes en la migración”, dijo el Pontífice respondiendo a algunas preguntas de los presentes. “Allí está la comunidad (…). Siempre la comunidad porque su vocación es adecuada para los migrantes que se agrupan. Siéntanse migrantes, siéntanse migrantes ante las necesidades, migrantes ante el Señor, migrantes entre ustedes. De allí la necesidad de agruparse”, continuó.

Otra característica del migrante, explicó el papa Francisco, es “arriesgar. A veces también arriesga la vida. La prudencia en ustedes tiene otro tono respecto a la prudencia de un monje de clausura: son prudencias distintas. Las dos son virtud, pero con un carácter distinto. Arriesgar”.

El impacto de estas palabras del Papa nos ayudan a recordar que la periferia migrante es un camino que nos lleva a Dios y nos ayuda a encontrarlo en los y las demás, que nos cuestiona, que nos reta, que nos propone maneras nuevas de humanidad. Hemos visto en las noticias, reportajes, programas, mucha gente que se solidariza con nuestros hermanos y hermanas de la caravana acompañando, caminando con ellos y ellas, dando “jalón”, regalando comida, dando un techo, atendiendo necesidades de salud haciéndose prójimo o prójima. Y en cada gesto humano podemos palpar a un Dios Compasivo y Misericordioso que “Camina con su Pueblo”.

Y de allí que muchos de los cantos de Iglesia en nuestras parroquias resuenan hoy en el corazón y tienen sentido amplio. Cantos como: “Somos un pueblo que camina y juntos caminando podremos alcanzar: otra ciudad que no se acaba, sin penas ni tristezas, ciudad de eternidad…” o “Camina Dios de los pobres, camina en nuestra andar, sé nuestro fiel compañero en el diario caminar…” “Un pueblo que camina por el mundo, gritando Ven Señor, un pueblo que busca en esta vida la gran liberación…”. Por todo ello unimos nuestras voces cantando y orando, en comunidad, para acompañar a las caravanas de los migrantes en su búsqueda de justicia, vida y paz.

Ante esta y muchas realidades podemos ponernos en camino o hacer muros, podemos sensibilizarnos y mantenernos en la terca esperanza o dejarnos vencer, podemos seguir siendo mujeres en búsqueda (buscadoras de Dios en camino) o estancarnos. Por tanto: “Jesucristo nos llama a humanizar todas nuestras relaciones ¿A qué me siento invitada personal y colectivamente hoy?”

Consejo Regional.


VIDA DE NUESTRA REGIÓN

Encuentro vocacional regional:

Dando seguimiento a la prioridad de la región por promover las vocaciones, Idalia Nieto (la responsable regional) y un equipo de apoyo conformado por: Mónica Giroux, Ligia Molina, Bárbara Paz, Claudia Juárez Sofía Barrientos y Martha Pérez, prepararon el encuentro inter-regional anual que se llevó a cabo del 25 al 28 de octubre de 2018.

Después de un sinnúmero de actividades para prepararlo se llegó el día con mucho gozo. Asistieron nueve (9) señoritas de diferentes lugares: 5 de la Colonia Divina Providencia-Amarateca; 2 de Morazán-Yoro; 1 de Lempira todas de Honduras y 1 de Guatemala. Ha sido una experiencia muy enriquecedora, tanto para las participantes como para el equipo.

Para poderles expresar lo acontecido, preferimos contarlo a través de lo que las hermanas del equipo dicen o lo que las jóvenes expresan así:

Una ráfaga de viento en la barca de Margarita…

Con el tema: HAY REDES, HAY PECES, FALTAN PESCADORAS… recibimos en Amarateca a 9 señoritas deseosas de conocernos, y adentrarse en este mar en la barca de Jesús y con Margarita.

Nuestra casa se llenó de algarabía al recibir estas jóvenes provenientes de diferentes lugares de Honduras y con la participación de nuestra querida Viviana de Olintepeque.

Cada tema, cada compartir, les fue llevando por diferentes mares, lagos… en distintos tipos de barcos, y con las redes listas para echarlas… aún sin pescar, hubo abundante pesca como con Jesús al ir a la parte más profunda del lago….

El entusiasmo fue desde el principio, tanto de las hermanas al acogerles y dar los temas hasta las chicas en su compartir, trabajos personales, en grupo, y hasta en los juegos recreativos…

Las redes están lanzadas y el encuentro con Jesús se dio no solo en el mar con Pedro y sus dudas o temores, como en tierra con Jesús esperándoles con un fuego abrasador para brindarles comida y amor, y fue fuerte la pregunta a Pedro después de comer, las chicas reflexionaron …

Cada una vivió fuertemente este llamado por su nombre… Geizel, Miriam, Viviana, María, Any, Laura, Hilda, Fátima, Daniela ¿ME AMAS?...el silencio, la reflexión les hacía dar respuestas a las preguntas hechas… y su compartir desde lo profundo…

Las fotos no faltaron en todo el recorrido de actividades hasta la foto oficial.

Estoy muy contenta de ser testigo de la acción del Espíritu en este encuentro cargado de vida en plenitud. Mil gracias a cada hermana que participó con su alegría, acogida y dones personales puestos al servicio.

¡¡¡Y a seguir remando mar adentro y echar las redes en lo profundo!!!

Ligia Elizabeth Molina Sevilla, CND


El 25 de octubre una monja CND dijo en la Radio Progreso que tenemos que ser TERCAS DE LA ESPERANZA.

Creo que el encuentro vocacional fue una manifestación de esta terquedad para el Reino y la "parcela" de Santa Margarita.

Las 9 jóvenes bien animadas manifestaron mucho interés por nuestra fundadora; un grupo muy interesante y nos da confianza que un día habrá otras hermanitas para seguir la obra de la educación liberadora.

¡Felicidades a las organizadoras!

Mónica Giroux, CND


¡Hay peces, hay redes, faltan pescadoras!

Con este bonito lema de fondo, hemos vivido un bonito encuentro de promoción vocacional.

Encontramos a estas jóvenes, alegres y decididas a remar con nosotras en esta barca, para aventurarnos a ir en búsqueda de lo que El Señor quiere para sus vidas.

A través de este compartir con ellas, es para mí un renuevo de mis fuerzas, ánimos y como si me inyectaran energía más joven. Me hizo remontarme en mis primeros pasos en la Congregación, ese tiempo de vivir también la alegría, el encuentro con otras jóvenes de promoción vocacional.

Encontré que cada una de las jovencitas, tenían mucho que aportar, y el deseo de búsqueda, lo que permite poder seguir apostando para colaborar en este bello campo dónde el Señor también nos llama a cada una de manera personal.

Nadie viene a buscar y encuentra, si no le ayudamos con ese ¡Ven y verás!

El corazón de Margarita Bourgeoys, sigue latiendo fuerte en tantos corazones.

¡Ánimo a cada una, para continuar esta travesía juntas!

Su hermana, Bárbara A. Paz, CND


Para mí fue una grandiosa experiencia en la cual pude expresar el sentir hacia los demás acerca de mi encuentro con Dios.

Es algo tan maravilloso que es hasta difícil de explicar cuán maravillada estoy con todas las gracias de mi Señor expuestas en un solo lugar y es que, qué mejor que con las personas que compartí. Fueron, son y serán muy especiales siempre.

¡Una experiencia única! Resumida toda mi historia en este encuentro. Geizel.

 

Para mí fue la mejor experiencia vivida, porque pude descubrir un poco más mi vocación, hacia dónde voy.

Además el compartir fue algo increíble. Conocer muchas personas y conocerlas a ustedes hermanas.

No se asusten si un día me ven llegar. Miriam.

 

Hola, mi nombre es Any.

Mi experiencia fue muy especial, dado que descubrí con certeza mi vocación y en lo personal me ha llenado de mucha motivación.

Quisiera expresar mucho, pero creo que no es mi fuerte.

Nada más podría decir que estoy muy contenta y que dentro de mucho ésta es la mejor experiencia que he tenido.

 

¡Holis Mónica!

Bueno, para mí fue una experiencia única, porque me ayudó a orientarme sobre mi vida. Me ayudó a darme cuenta que debemos ser solidarias y misericordiosas con los que lo necesitan. También conocí nuevas amistades, es decir que me encontré con otra nueva familia más. Ahora lo que me toca hacer es hacerme notar el cambio.

Y bueno, me encantó ésta experiencia y nunca pensé que iba a vivirla así, de ésta manera tan bonita. La verdad sí me encantaría volver a vivir más experiencias de Dios. Me encantó conocer así de cerca o convivir con ustedes las religiosas, me ayudaron a guiarme un poco con mi vida y me gustaría invitar y contarles esta experiencia a varias amigas y compañeras que estaban con las dudas.

Les agarré mucho cariño, aprecio y confianza, que no cualquiera lo hace. Las quiero. Y otra vez… muchísimas gracias por todo. Att: Laura.

 

Muy bonita experiencia. Diariamente pienso en lo que debo hacer, pero al estar meditando, varios días, en éste encuentro, me llevo un mensaje de dios que me dice: “te ayudaré para que vayas aterrizando en tu decisión.” Todos los temas dejan mucho, un gran mensaje para seguir creciendo. Sin embargo, hay uno de ellos que me quedó resonando en mi corazón y es el de las barcas (sobre todo): ¿De qué material estoy hecha? ¿Qué tan resistente soy? Y ¿Qué profundidad tengo?

Me encantan los juegos. Un gran trabajo de todas hermanas, y gracias por todo. Maritza.

 

Bueno, para mí fue una gran experiencia este encuentro con el Señor y así poder compartir con los demás. Me encantó, no tengo palabras para expresar toda mi alegría y también me encantaron los temas; se me quedó una palabra: “un profesor aprende de los alumnos” y también “ser uno mismo, no ser como el otro”. Fue gran compartir con el Señor.

Bueno, les agradezco con todo el corazón por hacer ese gran esfuerzo. Gracias. Francisca.

 

Bueno, para mí fue una gran experiencia este encuentro con el Señor Jesús. Fue muy bonito. Me gustó compartir con las demás muchachas.

Fue bello experimentar el amor de Dios en mi vida. Siento que Dios me quiere mucho, más que nunca, y me gustó compartir con las hermanas de la congregación.

Le doy infinitamente gracias a Dios por haberme dado la oportunidad de tener esta experiencia y ahora quiero a Dios mucho más por el don de la vida que me concede. Daniela.

 

Para mí fue una gran experiencia, una de las mejores (por cierto) a pesar de que es mi primer encuentro. Me siento feliz de poder haber sido invitada y poder haber compartido con mis compañeras y con las hermanas.

Lo que más me gustó y me llamó la atención fue el tema: “Hay redes, hay peces, faltan pescadoras”. También me gustó haber conocido compañeras nuevas, que por cierto siempre tendrán un lugar en mi corazón, al igual que las hermanas que fue un placer haberlas conocido. También les doy las gracias por prestarnos toda su atención y espero volver a verlas de nuevo. Y bueno, gracias por todo, por esta hermosa experiencia que me hicieron pasar. Att: María.

 

El encuentro tiene seguimiento, las jóvenes quedaron muy impactadas y deseosas de continuar en la búsqueda, de conocer más sobre Margarita y la Congregación de Notre-Dame, e incluso, de recibir acompañamiento personal para profundizar sus inquietudes.

Así que sigamos rezando por las vocaciones y trabajando por ello, pues Jesús sigue llamando, somos testigos de eso. Gracias por compartir con nosotras esta aventura.


Aceptación al Postulantado:

Con mucha alegría y agradecimiento al Dios de la Vida, que sigue echando las redes al mar centroamericano, le damos la bienvenida a la señorita Viviana que fue admitida al proceso de Postulantado durante esta reunión de Consejo.

Ella fue informada de ésta decisión al finalizar el encuentro de promoción vocacional regional. Fue un momento de mucho regocijo y esperanza y de testimonio para las jóvenes que comenzaban el proceso. Por eso les compartimos, en sus palabras, la experiencia:

Le doy gracias a Dios porque fue una linda y hermosa experiencia. La verdad fue mejor de lo que me imaginé, pero sobre todo sentía que Dios me hablaba mucho porque yo decía dentro de mí misma: Dios mío yo tengo miedo a seguir este camino, Él me decía que no tuviera miedo ya es hora de dejar todo esos miedos y a navegar mar adentro, además en la Eucaristía en las lectura y el Evangelio me seguía hablando decía ánimo levántate que Él te llama y seamos luz para las demás personas, asimismo el padre lo decía en su homilía que Jesús nos dice ánimo no tengas miedo yo estoy contigo.

Yo conocía la historia de Margarita, pero nos lo dieron a conocer de otra perspectiva en la cual no lo había visto así y eso me llego tanto al corazón.

Asimismo en ese retiro me desconecte de todo y solo viví el momento, le doy gracias a Dios porque mi teléfono se bloqueó no sé qué le paso, pero eso me sirvió porque me desconecte de todo, a la hermana Cristina y a mi familia no les avise que ya estaba en Honduras, yo dije bueno ellos saben que estoy aquí y estoy bien, dejé a un lado todo y viví el momento.

Además no me imaginé que en ese retiro me iban a dar mi carta de aceptación para poder ingresar a la Congregación, fue una gran sorpresa para mí y estaba que no lo podía creer, tenía muchos sentimiento encontrados, estaba feliz, triste, preocupada, feliz por la aceptación, triste porque me hubiese gustado compartir esa alegría con mi familia y aunque estuviera cerca no lo hubiera hecho, y preocupada porque sentía una gran responsabilidad en mí y no ser capaz de cumplir con todo.

Dios es tan grande porque luego llegaron las demás jóvenes a mi cuarto me fueron a felicitar, animar y entrevistar eso fue algo especial para mí, ellas terminaron contándome hasta su vida.

Cuando regresé a mi casa necesitaba contárselo a alguien se lo conté a mi hermana ya me pude desahogar, a mis padres no se lo quise contar solo le dije que las hermanas ya muy pronto me van a dar una respuesta, ahí les comunico lo que ellas me respondan, mi padres me dijeron que está bien y te apoyamos en lo que vas a decidir y mi madre me dijo que si yo elijo ese camino “quiero que hagas las cosas bien, hazlo con toda fe y corazón”. Viviana

Agradeceremos que la incluyan en sus oraciones para que pueda vivir éste tiempo de desprendimiento, con mucha fortaleza y serenidad. Igualmente acompañamos con nuestra oración a su familia, para que puedan experimentar la satisfacción de compartir de la vida de su hija en la entrega a Dios, dentro de la Congregación.


Votos Perpetuos de Claudia Margarita Juárez Juárez:

Hemos disfrutado de la hermosa celebración de los votos perpetuos de nuestra hermana Claudia y en palabras de ella queremos compartir, con todas, ésta alegría de lo que aconteció:

Llegó el día… y llegó con gran alegría al vernos reunidas en una gran fiesta, acompañadas de la comunidad de Brisas de Candelaria y con la profunda certeza de proclamar con mayor fuerza la Santidad de Monseñor Romero.

El 13 de octubre fue un día grande para mí, después de un buen tiempo de búsquedas, aciertos y desaciertos, grandes alegrías y una que otra lagrima, compartí con tantas personas queridas el momento de mi consagración perpetua en la Congregación de Notre-Dame.

Al termino de mi retiro de mes (mayo recién pasado) hice mi petición al Consejo General para poder hacer mi profesión perpetua, así continuaron los preparativos para éste bonito momento. La consigna que me acompaña desde entonces (y desde mucho antes) “Ve y haz tú lo mismo” (Lc 10, 37), estuvo muy presente para decirme que, manteniendo los ojos puestos en Jesús y los oídos atentos a su palabra, estoy invitada a ir concretando a mi estilo y con la gracia Divina, las acciones evangélicas que me inspiran en el seguimiento a Jesús el Cristo.

Y cómo dejar de lado el gran ejemplo de Mons. Romero y las mujeres mártires, quienes son causa de mis primeras búsquedas e inquietudes; y por supuesto la vida de Margarita Bourgeoys que me sigue inspirando con el amor tan grande que Dios le provocaba en su valiente corazón. Cuanta gratitud he vivido en todo ese tiempo y sigo viviendo hoy.

Gracias a cada una por su cariño, por su disposición en ayudarme en todo lo que era posible, a la comunidad Buen Socorro que se convirtieron en excelentes anfitrionas y quienes apoyaron grandemente en todos los aspectos logísticos, y al bello coro que animó nuestra oración con ese fabuloso talento puesto al servicio de todos y todas.

Rodeada de tanta gente significativa, ese día se volvió una fiesta inolvidable.

Seguimos unidas en la oración, en la esperanza que nos anima y el seguimiento de Jesús que nos hace caminar juntas. De la mano con Margarita, María, los y las mártires que entregaron su vida por el evangelio de Jesús… “podemos ir y hacer nosotras lo mismo”.

Claudia Margarita Juárez, CND


Experiencia de interculturalidad e internacionalidad en la Provincia María:

LA EXPERIENCIA DE MI PRIMER MES EN LA TIERRA DEL SOL NACIENTE: JAPÓN

Queridas hermanas de la región Nuestra Señora de Guadalupe:

Reciban un saludo deseando se encuentren muy bien y siempre animadas en su trabajo por la construcción del Reino de Dios. Me han dado la oportunidad de escribir algo de mi experiencia por estas tierras japonesa para el boletín de la región. Para comenzar quiero decir que me sorprende como el tiempo transcurre tan rápido, es difícil de creer que ya cumplí mi primer mes de experiencia en esta parcela de la CND.

Desde que llegué al aeropuerto en Narita, después de dos días de viaje y con una maleta perdida en el camino, estuve sorprendida de los cambios. Una de las primeras cosas que me ha sorprendido es que aquí la tecnología es parte de todo lo cotidiano, con el simple hecho de ir al baño uno se da cuenta que está en un mundo muy diferente, ver ese montón de botones escritos en kanjis y que no se puede saber a menos que se pueda leer japonés cuál es su función. A lo largo del mes esto me pasó también con la lavadora, la ducha, infinidad de cosas demasiado sofisticadas para entenderlas sin instrucciones.

Pero bueno pasando el susto del uso de los artículos cotidianos, quiero decir que también a nivel de misión me encontré con una experiencia totalmente nueva y diferente porque aquí el principal campo de misión es la escuela y el colegio y yo no tengo mucha experiencia en ese campo, a un nivel tan formal.

Yo estaba muy contenta pensando que porque había aprendido a leer Hiragana y Katakana no me iba a ir tan mal También estuve siguiendo clases de duolingo de inglés/japonés, pero al llegar aquí caí en la realidad de que no entendía nada, salvo algunas cosas muy básicas como saludar y otras frases cortas pero no suficientes para una buena conversación. Cabe decir que aun con eso las hermanas han sido muy finas y amables y me han tenido paciencia, sobre todo con mi pobre inglés que no es para nada bueno.

Una primera impresión que tuve al visitar la escuela es que todo está muy bien ordenado y organizado, Los niños y niñas son muy gentiles y amables y por supuesto súper listos, disciplinados e inteligentes no solo intelectualmente hablando, de hecho creo que aquí los niños y niñas aprenden en la escuela cosas que yo no he aprendido en toda la vida.

Las hermanas me dieron la oportunidad de asistir a la escuela y participar en algunas clases, sobre todo en la Escuela “Sakura No Seibo en Fukushima” donde me tocó compartir con los pequeños y ha sido una experiencia muy enriquecedora para mí, ya que los niños en su inocencia y sencillez me han acogido con alegría. He conocido también a grandes rasgos la escuela Meiji Gakuen en Tobata y el kínder Garden santa Margarita en Chofu. En esta experiencia con los niños he comprendido realmente lo que dice el evangelio que debemos ser como niños para entrar en el Reino de los Cielos. Estos pequeños me han ayudado incluso a aprender algunas frases en japonés desde su contexto.

Aquí tengo que hacer un paréntesis y es para contarles que cuando llegué a Japón, llegué a la comunidad de Chofu en Tokio y ahí estuve los primeros días. Las hermanas Gabriella Saito y Shisuko Endo me acogieron en el aeropuerto. En esos días en Chofu la hermana Endo me prestó un aparato de traducción muy sofisticado que traduce las conversaciones en tiempo real. Este me ha sido muy útil, especialmente con los niños, porque para ellos era un juego hablarme con el apartito este y escuchar la traducción de mis respuestas. Con las personas adultas he usado mejor el inglés, porque me da pena andar hablándoles con un aparato, aunque con algunas sí lo he hecho. Incluso me sirvió para compartir algo de mi experiencia vocacional a una familia con la que me quedé un par de días en Tokio.

Una buena parte de mi experiencia en Japón ha sido viajar a lo largo del país. Esto me ha permitido conocer las comunidades de la CND pero también he tenido buenos baños de realidad, sobre todo al visitar Hiroshima y Nagazaki. Sobre todo en Nagazaki me encontré no solo con la realidad de la bomba atómica, sino también con la historia de los primeros cristianos en Japón Esta ha sido esta una experiencia de Dios muy importante, porque muchas de esas cosas no las sabia, pero son un fuerte testimonio de fe y esperanza en un país donde el cristianismo es una minoría.

En la visita a la comunidad de Tsukuba, que es la más pequeña de las comunidades aquí, se parece más en organización y número a las nuestras en Centroamérica. Me encontré una realidad de muchos migrantes, de un cierto nivel de pobreza que (hasta entonces) no había visto aquí en Japón. Me alegró mucho también tener la oportunidad de visitar esta comunidad, aunque fuera solo por un lapso corto de tiempo.

He contado algunos aspectos a nivel general pero no quiero hacer un escrito muy largo. Quiero, eso sí, comentarles lo que ha sido mi experiencia de vida comunitaria en Japón. He visitado cuatro comunidades: Chofu, Fukushima, Tobata y Tsucuba. Aquí en Japón las comunidades, excepto Tsucuba, (en comparación de las nuestras) son grandes; hay de 15 hasta 25 hermanas, es como decir que nos cabe toda la región en una de esas comunidades.

Las hermanas en todas las comunidades han sido muy finas y atentas, de verdad que tiene un sentido de amabilidad y acogida muy natural. De hecho una de las experiencias aquí es hacer reverencia y dar las gracias muy seguido, es algo que me ha impresionado, sobre todo, porque a nivel de vida comunitaria el sentido de la armonía es importante y aquí eso se siente muy claramente, aún con las diferencias que puedan tener las hermanas entre ellas, porque eso también es parte de los desafíos de vivir y convivir en la comunidad. Tienen un sentido de acogida, de respeto por la persona, de atención a las necesidades de todas en la comunidad que es admirable.

Estos aspectos los he podido constatar en varias ocasiones: a la hora de las comidas, en la vida cotidiana, por ejemplo, rara vez falta una a la comunidad en la hora de comida, a no ser por trabajo o responsabilidades externas. Igual para rezar, escuchar los avisos comunitarios que se dan cada día (generalmente después de la cena). Etc.

La verdad es que después de tener una inmersión de realidad del cristianismo en Japón y hacer una pequeña relectura también de la Historia de la CND en Japón, me doy cuenta que en sí mismo el hecho de tener hermanas japonesas en la Congregación es ya una Gracia porque a todas nos ha costado dejar todo o estar tratando de dejarlo, pero los obstáculos aquí son prácticamente ir contra corriente: no solo de la familia o amistades, sino de la cultura misma. Seguro no es fácil ser cristiano en un país donde los cristianos no son la manera común de ser, como lo es en nuestros países, aun con todos los problemas que puedan tener, que sabemos que son muchos, pero que aún con eso no perdemos el sentido del humor, la alegría y la esperanza de un futuro mejor.

Volviendo al tema de las hermanas aquí en Japón, una experiencia que me sorprendió mucho es que aquí las hermanas celebran la fecha de su bautismo, no la de su cumpleaños, porque esa fecha es para ellas como un nuevo nacimiento en la vida cristiana y de fe, no sé si yo que soy cristiana católica desde que nací pueda entender realmente la profundidad de esta experiencia de fe y de testimonio de entrega sencilla de las hermanas japonesas. Son experiencias que van más allá de cualquier razonamiento.

Para mí el estar aquí en Japón me ha hecho tomar conciencia que la fe que no arriesga no es una fe verdadera porque la fe exige ir más allá de nuestro propio esquema mental, incluso, es tener la oportunidad de echar el vino nuevo en odres nuevos, como nos dice Jesús en el evangelio.

Para terminar con este relato quiero contarles que otra experiencia muy fuerte para mi es la experiencia del amor de las hermanas por santa Margarita Bourgeoys. Yo sé que todas amamos a nuestra Fundadora, pero aquí me ha sorprendido grandemente que Margarita está en todos lados, en todas las aulas de la escuela, en muchos rincones de las casas y hasta en los vitrales de la capilla. Seguro que esta gran mujer pionera de la evangelización, tiene mucho que decir también aquí en Japón y su testimonio de audacia evangélica definitivamente es un Don del Espíritu para toda la Iglesia y no solo para nosotras en la CND.

Bueno queridas hermanas, creo que ya me extendí demasiado, pero en otra ocasión compartiré con ustedes más de mis experiencias de fe con las hermanas CND aquí en Japón. Agradezco a Dios y a las hermanas la oportunidad de poder vivir esta experiencia.

Muchas gracias por tomarse el tiempo de leer estas líneas y que Dios siga bendiciendo a cada una de ustedes.

Sandra Margarita Sierra Flores, CND


Acción de Gracias por el Proyecto “Jardín de Santa Margarita”:

El día 03 de noviembre se estará llevando a cabo la actividad de Acción de Gracias al Señor por todo el tiempo de funcionamiento y experiencia vivida en el Jardín Santa Margarita desde el 2007 hasta el 2018.

Este proyecto ha apoyado a muchas mujeres jóvenes, de las diferentes aldeas o municipios del departamento de Santa Bárbara o aledaños, para que tengan la oportunidad de estudiar una carrera, con una pensión, una asesoría académica y un acompañamiento formativo integral para que puedan seguir creciendo como personas.

Dentro de las actividades se incluye momentos de convivencia y compartir espontáneo, la Eucaristía, una cena especial y actos culturales con testimonio de algunas jóvenes ya graduadas que estuvieron en alguno de los grupos de “El Jardín de Santa Margarita”.

Por lo que sabemos estarán presentes jóvenes egresadas, hermanas que fueron responsables o corresponsables en el Jardín y colaboradoras o colaboradores con el programa.


Felicitaciones:

Al llegar al final del año tenemos mucho que celebrar. Aparte de todos los acontecimientos de votos, acciones de gracias, encuentros, etc. tenemos cuatro de nuestras hermanas que finalizaron o finalizarán sus estudios profesionales.

Damos gracias al Señor y a la Congregación por apoyar a nuestras compañeras en esos esfuerzos de cada día, en los desvelos, en las renuncias, pero en todos los aprendizajes que han podido tener.

Celebramos entonces con:

Sofía Barrientos Izaguirre

Bertha Lilian Barrera Ramírez

Miriam Erazo Ramírez

Silvia Leticia Corea Sagastume

 

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